Qué le pasó a los precios del sur de Monterrey entre 2021 y 2026
Cinco años de listados, leídos como una sola línea. La pendiente cuenta la historia mejor que cualquier adjetivo.

En 2021, una casa de tres recámaras dentro de La Rioja se anunciaba alrededor de los siete millones de pesos. Para 2026, una equivalente pedía cerca de nueve y medio. Entre esos dos puntos hay decenas de listados —de propiedades.com, icasas, Mudafy, Akasa y otros portales— y, sobre todo, una dirección: hacia arriba, sin un solo año de retroceso.
No es un dato aislado de la colonia. Es la marea de todo el tramo. Los corredores de la Carretera Nacional cuentan hoy más de ocho desarrollos nuevos en preventa, casi todos con entrega entre 2027 y 2028. El metro cuadrado en los proyectos de gama media se mueve entre 78 y 92 mil pesos; en los que se acercan a San Pedro, llega a 103 mil. El más ambicioso del corredor ocupa cinco hectáreas y contempla trece torres.
Cinco años, ni un año a la baja. La pendiente no necesita que nadie la interprete.
Conviene ser honesto con lo que muestran los números y con lo que no. Son precios de listado —lo que se pide—, no de escritura, y representan inmuebles distintos, no la misma casa revaluada. Un listado atípico de cuarenta y dos millones de pesos, casi seguro un error de captura, queda fuera de cualquier promedio razonable. Aun así, depurado todo eso, la nube de puntos no se aplana: sube.
Detrás del número hay una mecánica conocida. El sur de Monterrey ofrece algo que el centro ya no puede: tierra todavía por construir, con el cerro de fondo y a minutos de un centro comercial de marca. Cuando el capital institucional decide que la ciudad va hacia arriba —y en 2025 el estado anunció más de tres mil millones de dólares de inversión inmobiliaria— el sur, más barato, se vuelve el siguiente renglón lógico.
La pregunta interesante no es si los precios subieron. Eso ya está en la gráfica. La pregunta es cuánto de esa subida es la zona poniéndose al día con la ciudad, y cuánto es la ciudad descubriendo que el sur ya era parte de ella. Las dos cosas se ven igual en una línea de tendencia. Solo el tiempo las separa.